TEXTO ESCRITO POR MIGUEL MARINO
🔵 ¿Te ha pasado que llegan las vacaciones, te tumbas por fin a no hacer nada… y de repente te invade una ansiedad brutal?
🔵 No estás roto. Lo que pasa es que, socialmente, nos han vendido que frenar es un premio. Pero psicológicamente, para un sistema nervioso adicto al estrés, la calma se siente como una amenaza.
🔵 Estar hiperocupado casi nunca es productividad; es una estrategia de tu cuerpo para esquivar el silencio. En consulta siempre os digo esto:
Lo que hacemos en terapia no es solo hablar; es poner palabras, por fin, a lo que tu cuerpo lleva años intentando decirte. Y hoy te está diciendo que está agotado de huir.
🔵 Si este verano quieres descansar de verdad, no obligues a tu mente a meditar en silencio si está en alerta. Dale movimiento rítmico para regularte: camina por la playa, nada, baila. Ayuda a tu cuerpo a entender que la quietud ahora es segura.
Frenar también es de valientes.
